martes, 8 de diciembre de 2009

El Dolor Más Grande

La noticia del lunes trajo las malas nuevas de una madre en Bonao que perdió sus últimos dos hijos cuando murieron quemados. Ella dejó una vela prendida sobre la mesa mientras salía a llevarle la cena a su marido que trabaja como sereno y en ese tiempo su pequeña casita se quemó con los niños adentro. Eso es terrible. Lo que es más terrible aún es que a la misma madre tres años antes tres hijos perecieron bajo las mismas circunstancias: una vela dejada sobre la mesa que terminó quemando la casita.

Las guerras son terribles. Descuartizan cuerpos tanto de adultos como de niños, incluyendo a muchos inocentes. En Iraq solamente cerca de 100,000 civiles inocentes han muerto en la guerra, o sea, el equivalente a la población total de la provincia de Samaná.

Cientos de niñas mueren cada año por causa de la circuncisión femenina, la que a veces conlleva la remoción total de la labia, o del clítoris, o ambos. Generalmente son niñas entrando a la pubertad y la operación es realizada bajo mínimas condiciones de higiene. Generalmente las niñas son llevadas por sus propias madres para ser mutiladas.

El hambre es una de las condiciones más terribles que puedan existir. El fotógrafo sudafricana Kevin Carter tomó fotos en el Sudán que resultaron espantosas, como la del buitre presto a comerse a un niño hambriento y desahuciado, ganadora del premio Pulitzer. Kevin terminó suicidándose, aparentemente incapaz de hacerle frente a las memorias y a las realidades de su continente.

Las muertes por causas provocadas son igualmente terribles, como cuando un padre o una madre le da un trago de “tres pasitos” (un raticida) a un hijo o hija para que muera, o cuando un ex esposo o amante le cae a palos a su compañera hasta matarla, o cuando alguien le cae a machetazos a propósito a una persona, o cuando alguien simplemente toma una pistola y le da un par de balazos en la sien a otra persona.

¿Qué haría usted al saber que algo que se puede evitar va a causar la muerte, al igual que sufrimientos increíbles, a cientos de personas y que provocará graves consecuencias médicas a niños, además de daños irreparables a fetos, lo que conllevará nacimientos de criaturas anormales? ¿Cuánta riqueza es necesaria para que a usted no le duela la muerte de millones de peces en el agua, miles aves en el cielo y cientos de personas que fallecerán lentamente y por décadas y décadas? Piense solamente en lo está pasando por el rock ash en los alrededores de Arroyo Barril.

El Estado Dominicano, garante de la seguridad ciudadana, en la persona del Sr. Presidente, ha puesto en las manos de la compañía canadiense Barrick Gold, un contrato leonino, dándole todos los beneficios y quedándose sin nada, aún sabiendo que las consecuencias serán nefastas a seres humanos y al medio ambiente. Más aún, le va a permitir hacerlo sin recibir ni un solo centavo a cambio. Ese contrato fue aprobado por la mayoría de los diputados, incluyendo los dos diputados de la provincia.

El decreto del Presidente Leonel Fernández (arriba). Ver el artículo de Ivan Salcedo en http://toyjarto.com/2009/12/05/sobre-la-minera-de-pueblo-viejo/
Si esa mina de oro estuviera en Los Naranjitos y contaminara todas las lomas hasta traer el cianuro vía cañadas y ríos hasta la playa, donde morirían los peces, se enfermarían los turistas y se destruyera químicamente las playas, ¿estaría usted igualmente de acuerdo en que se saque el oro por los millones que le podría producir aún cuando implique destruir nuestro sistema de vida en este municipio?

Si eso le preocupa, infórmese. Dígale a los diputados que usted no está de acuerdo con el voto que echaron y ejerza ahora su derecho ciudadano de hacer oir su voz, porque si no lo hace hoy entonces un día de estos nos van a traer un muerto parecido por aquí. ¿Cuánto oro necesita que le den a usted para que usted ni vea, ni escuche, ni hable cuando esas cosas ocurren a su alrededor?

Que nos ocurriera lo mismo, damas y caballeros, sería un dolor muy grande.

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