jueves, 14 de octubre de 2010

Y Ahora, Quién Podrá Defendernos?



El año 2010 le ha traído a Las Terrenas pesados desafíos territoriales.

La lucha por el futuro de Las Terrenas es la lucha por sus recursos naturales, los que son grandes atractivos para inversionistas de todas las calañas, incluyendo depredadores como también personas sensatas y balanceadas. Tales recursos en su mayor parte están fuera del alcance de la población local y forman parte del mercado abierto de compra y de venta de bienes.

Bondadosamente, los recursos naturales que tiene Las Terrenas no aparecen en ninguna otra parte del pais ni del Caribe. Barahona-Pedernales es el gigante durmiente, pero esa región tiene una diversidad diferente de recursos naturales. Las Terrenas tiene una distribución flexible de recursos y circunstancias: comunidades habitables, grandes espacios verdes, montañas, lagunas, manantiales, excelentes playas (aunque en proceso constantes de deterioro y de erosión), cercanía a las ballenas, Parque Nacional Los Haitises y a playas vírgenes, entre muchas otras cosas. Aunque en menos de dos años la autopista estará terminada no nos ovidemos que transitar en ella costará unos 1000 pesos ida y vuelta, sin contar los aumentos y ajustes por inflación, lo que implicará un movimiento interno de características particulares.

Los desafíos territoriales son: la virtual pérdida del acceso público en Cosson, en Playa Bonita y, eventualmente, en Playa Las Ballenas; la privatización de la zona playera alrededor a Balcones del Atlántico y, eventualmente, toda esa zona hasta La Barbacoa; el acceso a través del camino comunero de Maricó y la potencial privatización del entorno de Punta Popy.

Todas esas cosas han venido emergiendo a través de los últimos cinco años y no ha sido hasta ahora que el síndico municipal, con o sin auxilio de la sala capitular, ha alzado su voz. Es un poco tarde y el ayuntamiento carece de estrategia legal, social, económica y política para hacerle frente a las situaciones detrás de las cuales se enconden poderosos intereses.

Lo que necesitamos ahora es una sólida estrategia municipal de protección a nuestros recursos naturales.

Lo que necesitamos ahora es una sólida estrategia municipal de protección a nuestros recursos naturales, las playas siendo parte de éstos, pero para ello se necesita una manera diferente de hacer las cosas, una manera tan diferente de hacer las cosas que realmente ni el tosudo síndico ni sus tosudos allegados saben cómo hacerlo.

Las circunstancias requieren una respuesta multidisciplinaria—legal, política, económica—pero más que nada requieren de una estrategia de desarrollo municipal sostenible, algo que escapa al entendimiento y a la capacidad de los incumbentes municipales. Como el destino del municipio lo debe regir la sala capitular, según lo explica la ley de municipios, entonces la mejor esperanza para el futuro de los recursos naturales del municipio es que los regidores se informen bien, que alcancen un nivel de entendimiento profundo, que se enriquezcan con las ideas y recursos de personas autorizadas y que desarrollen una estrategia de desarrollo municipal a nivel del Siglo XXI y de nuestras circunstancias.

No creo que puedan hacerlo siendo manejados por el ejecutivo incumbente pero me gustaría creer que son capaces de actuar independientemente por el bien del municipio o que tendrían el deseo de hacerlo. ¿Qué piensan ustedes?

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