miércoles, 22 de septiembre de 2010

Otra Cara

En breve, parte de las razones por la que la luz nunca será barata en Las Terrenas ( a menos que...)

Nunca en la historia de Las Terrenas había ocurrido que una situación creara tan profunda y tan amplia respuesta. Cerca de tres mil personas abarrotaron el multiuso en una reunión convocada por la Unión de Juntas de Vecinos donde se maldijo, se insultó y se protestó en contra del monopilio de generación, distribución y venta conocido como Compañía Luz y Fuerza, CxA.

A pesar de todo lo que se pueda decir sobre Luz y Fuerza, con alzas o con rebajas, con o sin impuestos, con o sin intervención del gobierno, el problema central del consumo eléctrico, aquí, en la China y en la Conchinchina, radica en el consumidor. Un consumidor educado, ahorrativo y dedicado a la conservación es la mejor respuesta al problema local, nacional e internacional del consumo de electricidad.

El consumidor sabio es un problema para las compañías eléctricas porque todas éstas generan sus beneficios basados en el consumo. Es como un colmado que vende cervezas, aunque el alcohol es dañino para la salud al colmado no le interesa eso, lo que el colmado desea es vender la mayor cantidad de cervezas posibles al más alto precio posible porque a mayor volumen de venta mayores los beneficios. No es problema del colmado el que los clientes se alcoholicen, el problema estaría en que no consumieran.

El monopolio de Luz y Fuerza quiere que todo el mundo consuma y que consuma mucho al mayor costo posible. Según el sitio Web de la empresa, hace 10 años la compañía vendió un poco más del 10 millones de kilowatts en todo el año. Para finales del 2010 la compañía habrá vendido por encima de los 30 millones de kilowatts; o sea, un crecimiento del 200% en apenas 10 años. Eso es una minita de oro. Si el promedio del kilowatt es 11 pesos, eso querrá decir que al final del 2010 el monopolio Luz y Fuerza habrá vendido por encima de los 350 millones de pesos y si la compañía tiene beneficios de un 40% eso querrá decir que obtendrá ganancias netas cercanas a los 150 millones de pesos en un solo año, o más de 12 millones al mes. En todo lo que ha pasado la empresa no ha perdido un solo centavo y todo lo que hace o invierte la empresa no sale del bolsillo de los beneficios sino que es costeado por medio de las tarifas que pagan los consumidores. Por eso fue que la empresa dijo que traspasó la pérdida de las exenciones al combustible directamente al consumidor. La empresa no perdió nada, quienes perdimos fuimos los consumidores.

La empresa también ha revelado que ha invertido más de 100 millones de pesos en la generación de electricidad en base al gas, mientras también ha invertido en la generación eólica. ¿De dónde salió el capital para tales inversiones? Creo, sin temor a equivocarme, que toda, o la mayor parte, o una gran parte salió de la factura eléctrica que todos pagamos. O sea, el consumidor ha financiado al crecimiento de la empresa. Si la empresa lo niega sería bueno ver la evidencia de lo contrario.

Pero no perdamos el punto de vista más importante, que a la empresa ni le importa ni le interesa el que el consumidor consuma menos. De hecho, cuando la empresa coloca medidores de luz sobre postes de la compañía y espera que el consumidor tire 50, 100 y hasta 200 metros de cables hasta llegar a la residencia, en verdad está apostando a posibilidades de grandes pérdidas porque la mayoría de estos cables están empatados y las posibilidades de pérdidas son inmensas. Como el consumidor es el que paga las pérdidas a la compañía no le importa ni le duele. Si la compañía tuviera interés en ahorrarle dinero al consumidor facilitaría un mejor tendido hacia la casa aunque le cobrara el costo sobre un período de tiempo al consumidor, de esa forma TODOS saldrían ganando, no solamente el monopolio.

Hay otro actor al que no le interesa el que el consumidor ahorre: el ayuntamiento. Si es cierto que Luz y Fuerza venderá 30 millones de kilowatts durante el 2010, es probable que también sea cierto que la empresa debe entregarle al ayuntamiento un 3% de las ventas. Eso quiere decir que si la empresa vende 350 millones de pesos al ayuntamiento le entraría por concepto de impuestos a la generación de luz unos 10.5 millones de pesos. No creo que el ayuntamiento consuma 10.5 millones de pesos al año en las oscuras calles de Las Terrenas. ¿En qué se usa ese dinero? Si el consumo se mantiene de manera irresponsable entonces el ayuntamiento se beneficia. Como sea que se parta el coco es el consumidor el que sale perdiendo.

Si queremos solucionar el problema del costo de la electricidad en el municipio la PRINCIPAL responsabilidad es la del consumidor. Empecemos ahi y comencemos a buscar la manera de consumir menos, de consumir más inteligentemente y de descubrir lo que se hace con lo que se genera del consumo para el beneficio del municipio. En todas estas cosas estamos francamente a oscuras y las gracias se las damos al monopolio Luz y Fuerza y a la plutocracia del Ayuntamiento de Las Terrenas.

lunes, 13 de septiembre de 2010

La Vida Pasa

Tuve la oportunidad de ser asistente del capellán en el Hospital Bella Vista de Mayaguez, Puerto Rico, hace exactamente 24 años. La experiencia fue inolvidable: las visitas diarias, las conversaciones con enfermeros/as y con doctores/as, las rondas a media noche, o de madrugada y también los rostros felices en las madres y padres cuyos hijos/as nacían en el lugar.

Menos agradable, pero igualmente impactante, fueron las visitas a enfermos próximos a morir, las muchas veces que fuí llamado a las habitaciones bajo un “code blue” (código azul), el equipo de emergencia tratando de salvar la vida a un paciente sufriendo un infarto, un derrame o, simplemente, una falla del sistema de algún tipo. Perdí la cuenta de las veces en que delante de mis ojos el paciente perdía la vida a pesar de los esfuerzos del equipo y yo, pues tenía la tarea de salir de la habitación para ir a dar la noticia a los familiares.

Los cuatro hermanos adolescentes que llegaron a emergencia fue un caso particular, luego de haber sufrido un accidente de automóvil saliendo de un juego de basquetbol, llegaron prácticamente hechos pedazos, piernas y brazos en posiciones grotescas, tejido interno expuesto, sangre por doquier. En la sala de emergencia el equipo médico hacía intentos por salvarles la vida, colocar los órganos en sus lugares apropiados, enderezar rodillas y piernas, coser por aquí y por allá. Después de un tiempo interminable observando la escena y escuchando lo que decían los doctores salí para hablar con los padres, una pareja de personas bien acomodadas de la sociedad de Mayaguez. Estaban recién divorciados pero en ese momento los encontré abrazados, llorando, dándose la noticia de lo que había pasado. Más tarde, sentados en mi oficina, compartimos impresiones, lloramos, de sus labios brotando palabras de esperanza, necesitando toda la compasión del mundo.

En esos momentos uno crea palabras, responde a emociones intensas, crece los oídos para escuchar las más íntimas expresiones de dolor y, dentro de lo posible, uno responde de la mejor manera posible.

Cuando supe de lo que le ocurrió a Aarón había perdido, sin duda alguna, todas las destrezas aprendidas en aquél entonces. Me quedé sin palabras, fustigado terriblemente por una inmensa necesidad de dar para atrás al tiempo. Aaron había tenido un accidente de motor en Constanza donde había ido a visitar a su abuela después de dos semanas de voluntariado con la Fundación Mahatma Gandhi en la Biblioteca Anacaona. Aarón era el hijo de mi amigo de infancia, Ing. José Abraham Abud. José Abraham vino en persona a traer a su hijo, pasamos juntos un par de días, durmió en casa y le enseñamos el pueblo, visitando la biblioteca y compartiendo comidas con nosotros.

Aarón había venido a Las Terrenas buscando una oportunidad de re-conocer al pais de su padre (Aarón era oriundo del estado de Pennsylvania, USA), de empatizar con su gente y con la intención de prestar un servicio a la comunidad. Fue uno entre 170 voluntarios de 24 países que han venido a Las Terrenas en los últimos cuatro años y medio para ofrecer un servicio desinteresado a través de la Fundación Mahatma Gandhi. Entre todos ellos recuerdo a Aarón como una persona muy especial. Era un muchacho de sanas intenciones, de deseos profundos de hacer el bien, lo que había empezado años antes en su ciudad de origen. En dos semanas habló poco pero hizo mucho: jugaba, leía, compartía, aprendía y daba un servicio a niños, niñas y jóvenes de esta comunidad.

A las dos semanas se fue de Las Terrenas pensando en volver para una estadía de servicio más larga. Lo llevé a la parada de la guagua y me despedí de él. Su padre, once días antes, se había despedido de él parado en la playa de Las Terrenas. Ni su padre ni yo volvimos a ver a Aarón vivo. Después de su accidente nunca recuperó el conocimiento. Fue llevado a Miami para una posible operación en el cerebro pero cada uno de sus órganos fue fallando hasta que el corazón le falló.

Los que han perdido hijos o hijas de 18 años de edad deben comprender lo que José Abraham y Susan, sus padres, experimentaron el sábado 4 de septiembre, cuando el cuerpo de Aarón sucumbió ante el daño que había sufrido su cuerpo. Yo he dirigido muchos funerales y he visto a familiares y amigos partir al descanso final, pero el incidente de Aarón me sirvió para recordarme nuevamente cuán importante es celebrar la vida de las personas.

Aarón, te fuiste a deshora pero celebro tu vida, tus dos semanas de servicio a favor de personas desconocidas, lo que hiciste por el simple hecho de ser humano y de querer compartir tu humanidad con otras personas. Celebro todo lo que hiciste antes, en tu escuela, con tu familia, en tu vecindario. Celebro las cosas que tus compañeros de estudio, tus familiares, tus amigos, tus vecinos, tus maestros y los que te conocieron, dijeron acerca de ti en tu funeral y en el libro de memorias. Gracias José Abraham y Susan por compartir su hijo con nosotros y con el pueblo de Las Terrenas; gracias Ariana y Sophia, hermanas de Aarón, por animarlo a venir.

Gracias a ti, Aarón. Celebro lo que representas y celebro igualmente, aunque parezca contraproducente, el dolor que me causó tu partida porque me recuerda que en algún momento yo también partiré y, francamente, quisiera ser recordado como lo has sido tú.

Carta Abierta Para los Concejales

  Carta abierta a los concejales de Las Terrenas CONCEJALES PARA UN FUTURO MÁS CERTERO Por José Bourget, comunitario Querid@s Concejales: Si...