jueves, 31 de mayo de 2007

Réquiem Para un Pueblo


Un Réquiem es una palabra oriunda del latín aplicada a la misa de difuntos. En el título lo que queremos decir es que hay un pueblo al que se le está cantando una misa de difuntos.

Si usted no lo ha hecho todavía es necesario que usted despierte a la realidad actual de Las Terrenas en varios aspectos claves. Entierre el “pueblo de antaño.” La imagen que tengo de Las Terrenas en los próximos cinco años es que las calles principales (Duarte y Carmen) estarán llenas de plazas, edificios de varias plantas y totalmente comercializada. De hecho Las Terrenas entera se está convirtiendo en una sola plaza comercial, lo que también querrá decir que existe y existirá una gran demanda para que los que tienen residencias o casas vendan para construir más plazas y más plazas y más plazas. De un pueblo dominicano iremos a una villa comercial sin vida residencial. Réquiem para el pueblo, fiesta para un centro hiper comercial.

De pueblo a comercio querrá decir que tendremos que enterrar también a los ventorrillos, pequeños negocios, bares de media muerte y, pienso yo, hasta los pequeños vendedores de frutas y vegetales. Esto último será más evidente una vez se construya el mercado municipal. Muchos no podrán competir con los grandes vendedores de frutas y alimentos. Réquiem para los ventorrillos, fiesta para los grandes negocios, especializados, exclusivos y más higiénicos y sanitarios.

La playa será una comunidad totalmente internacionalizada. Como ya no quedan terrenos en manos dominicanas lo que tendremos será un verdadero frente de playa totalmente en manos extranjeras quienes dispondrán de la misma según las experiencias de otros países y comunidades similares. Algunos no pensaron que cuando el Presidente Leonel Fernández habló de un “Montecarlo del Caribe” se refería literalmente al Montecarlo del sur de Francia, o a St. Moritz y allí no hay un solo dominicano; por el contrario, hay suizos, alemanes, iraníes, árabes, ingleses, rusos y la alta alcurnia de la nobleza y sociedad europeas. Al convertir nuestras playas en el “Montecarlo del Caribe” esa gente no tendrán necesidad de poner a trabajar a dominicanos pocos diestros, pobremente entrenados y sin capacidad de hablar otros idiomas. Traerán su ‘servicio’ de otras partes y creo que habrán personas de otras nacionalidades que tienen facilidades multilingues quienes vendrán a suplir un mercado que—lamentablemente—los dominicanos mismos no podemos suplir. Entierren los domingos de playa frente al cementerio, sólo es asunto de tiempo para que los intereses económicos poderosos cierren el acceso a la zona. Por cierto, me gustaría muchísimo equivocarme. No es que una presencia extranjera tal sea mala, de hecho, es buena para los negocios, sino que el cambio será muy traumático y no necesariamente beneficiará a todo el que piensa que va a beneficiar. SICHOTRATUTENA, comiencen a buscar otro sitio! Réquiem a la “playa del pueblo,” fiesta para la playa exclusiva para uso del turista.

En el momento presente tenemos un problema gordo con la seguridad en Las Terrenas, a juzgar por eventos pasados y los más recientes. Entiérrenlos, dentro de un par de años Las Terrenas va a ser militarizada por agentes de seguridad privados, la alternativa más viable a la ineficiencia actual en este aspecto tan crítico de la vida en comunidad. Tantas inversiones no pueden colocarse bajo la protección de la Policía Nacional porque ésta última ni siquiera puede proporcionar ni una cocina ni camarotes decentes a sus agentes. Ya que están llegando los grandes inversionistas norteamericanos, luego vendrán más rusos y luego los otros europeos que ya han comprado o están en eso, es entonces asunto de tiempo para que los guardias y serenos que muchas veces no saben ni usar sus escopetas (o que usan escopetas tan antiguas que no disparan) desaparezcan. Enterremos las agencias de seguridad de ventorrillos y abran las puertas a compañías especializadas, incluyendo técnicos israelíes en seguridad que ayudarán a desarrollar una estrategia de seguridad local. Réquiem para la P.N., fiesta para servicios de seguridad especializados de capital y personal extranjeros.

Ante la crisis educativa y social imperante en Las Terrenas, con gran número de familias en desintegración, con una niñez carente de servicios y protección adecuadas, sin bibliotecas, parques infantiles y sin lo básico para una vida familiar placentera y adecuada, enterraremos a Las Terrenas como comunidad de familia para convertirla en una comunidad comercial, repleta de personas sin familia que puedan trabajar ofreciendo servicios mínimos y menos remunerados a todos aquellos que han venido atraídos por el “Montecarlo del Caribe.” El ayuntamiento local se ha convertido en una evidente contrata de obras municipales de menor importancia. El gobierno central construye el desague sanitario y las calzadas y contenes, e igual hará con las calles. ¿Y qué hace el gobierno municipal? Pues, no sé, aunque recientemente supe que cerró la biblioteca que tenían al lado de la defensa civil, que se sepa aún no han hecho nada sobre el parque municipal, no sabemos de ningún plan maestro para el desarrollo de Las Terrenas, no sabemos que hacen para preservar a mejorar la vida familiar, ni siquiera se sabe lo que se piensa hacer con el grave problema del desecho sólido (realmente el mejor negocio que podría tener el ayuntamiento si tuviera la asistencia técnica adecuada para hacerlo), mientras nos llenan los ojos con calzadas y contenes, caliche y anuncios en la radio. Es el ayuntamiento que “más ha hecho” en un solo año (aunque a veces no sé qué, precisamente) pero sigue siendo el ayuntamiento que nadie sabe cómo maneja sus finanzas, que no sabemos hacia dónde va en las áreas críticas descritas por la ley municipal mientras el tránsito terrestre, la polución y la carencia de servicios y programas familiares continúa. Muchas familias extranjeras se han ido, dentro de poco muchas otras familias dominicanas también nos iremos porque Las Terrenas dejó de ser comunidad ante los ojos de un ayuntamiento incapaz de virar las cosas en otra dirección. Réquiem para el ayuntamiento de calzada y caliche, fiesta para las grandes empresas turísticas quienes realmente decidirán lo que va a pasar en esta comunidad.

En todo ese escenario hay una situación muy positiva. Creo que debemos levantar una estatua en algún sitio a la [fallida] Secretaría de Estado de Medio Ambiente porque en los últimos años ha sido la responsable por la mayor tumba de árboles, el mayor desmonte de colinas, laderas y montañas, la mayor perforación de pozos, los más grandes rellenos de humedales y pantanos, todos con sus permisos correspondientes. A raíz de ellos se han podido enriquecer muchos dominicanos que vendieron y se ha transferido grandes cantidades de terrenos para construcción que ahora pagarán grandes impuestos al fisco dominicano. Gracias a todos estos permisos y autorizaciones se acelera la desaparición del pueblecito pescador de Las Terrenas y se acelera también la realización del sueño dorado de un Montecarlo del Caribe. REQUIEM para Las Terrenas, fiesta para el Montecarlo del Caribe.

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