martes, 16 de octubre de 2007

Tan Lejos y Tan Cerca

El dictador Porfirio Díaz de México, quien de una manera u otra gobernó su país por un período de 30+ años, es más conocido por una frase muy particular: “Pobre Méjico, tan lejos de Dios y tan cerca de los Estados Unidos.” La frase hace referencia a la apatía histórica a la pérdida de inmensos territorios que eran propiedad de Méjico y que ahora son parte de los Estados Unidos (los actuales estados de Texas, California, Arizona, Nuevo Méjico y un poco más), al igual a su pérdida de poderío político ante la embestida económica de inversores poderosos del norte.
Pero hay otra frase aún más significativa y relevante para nosotros hoy, atribuída también al dictador Díaz: “un perro al que se le da un hueso ni ladra ni muerde.” La frase señalaba la habilidad del dictador de conseguir adeptos mediante el sistema de dar favores políticos y económicos a sus oponentes para mantenerlos calmados, de acuerdo a su interés de reelegirse y también para facilitar sus ambiciones personales e históricas.

Es interesante que Díaz quería modernizar a Méjico, en un tiempo en que profundas condiciones sociales y culturales mantenían al país en constante conflictos entre el proletario y los hacendados. A estos últimos se les permitió adquirir más y más tierras mientras que el pobre y el ciudadano común veía cómo el rico se hacía más rico y el pobre, pues, se hacía más pobre (derecha, foto de Porfirio Díaz, sacado de Wikipedia).

Hoy, cien años después de Porfirio Díaz, vemos a candidatos políticos repartiendo papeletas, haciendo promesas de mejorar las cosas, dando y repartiendo posiciones. En un clima de franca confusión política, observamos cómo el presidente de la república y discípulo de Bosch abre sus brazos políticos al mismo jefe militar responsable por derrocar a su maestro. Bajo la cubierta política actual no sabemos más quién es quien y para mantener el poder se aparta a la historia, los principios y filosofías partidistas, las pasadas corrupciones y las presentes ignorancias. Ya no tenemos múltiples partidos y filosofías políticas sino un solo partido repartido en tendencias que buscan un mismo premio: llegar al poder para hacerse dueños del haber de la república. (Izquierda, foto de Leonel Fernández tomada de Wikipedia).

Por ello es que en nombre de alianzas políticas se le da una senaduría a un “aliado” incapaz e inefectuo que probablemente no aportó más de 100 votos al presidente en Samaná, pero representa al segmento del PRSC aliado al presidente y no sólo se le dió la posición sino los 50 millones que el erario le facilita en cuatro años de presencia en el Senado a cambio de que ahora le haga política al presidente, incluyendo algunos letreros alrededor de Sánchez. Me pregunto qué hará en Las Terrenas, donde nunca nos ha visitado para hacer nada significativo en los 15 meses que ha estado en el senado (derecha, foto de Amable Aristy Castro tomada de El Listin Diario).

El auto-identificado como “el más esperado” se ha convertido en el diputado más ausente, del que no se sabe nada y el que, alegadamente, vendió sus aspiraciones senatoriales por el partido opositor por 4 millones de pesos, a un compañero de partido que perdió la senaduría, lo que quiso decir que no sólo se ganó los 4 millones sino que salió electo como diputado. Bizcocho redondo de cuatro pisos y relleno de todos los sabores, pero ese es uno que no ha hecho nadita de nada por la provincia que le dio los 4 millones y una silla en la cámara de diputados..
Todo el mundo sabe que los coloraos no van pa’ parte ni aquí ni en ningún sitio. ¿Cómo es que se reparten libre y públicamente miles y miles de pesos en papeletas de $100, $500 y $1000? ¿Con qué propósito y cómo es posible que no haya ley de decencia, pudor o control electoral que impida semejante bofetón a la dignidad del electorado? Señores, en este paisote nuestro se ven cosas!!!! (Izquierda, foto de Miguel Vargas Maldonado, sacada de elviajero.com.do).

Pero, en caso de que nos olvidemos, nada de lo que estamos viendo hoy en día en la República Dominicana en el 2007 es nuevo, ya lo había hecho don Porfirio Díaz en Méjico, al igual que muchos como él en muchas otras partes del mundo. A nosotros a quienes nos gusta compararnos en todo a los Estados Unidos, debiéramos analizar cuidadosamente lo que hacen en el norte porque es un buen reflejo de lo podríamos ser capaces de hacer localmente.
Por ejemplo, el actual Presidente Bush logró que el congreso mayoritariamente de su propio partido aprobara los mayores recortes de impuestos en la historia del país del norte. Una vez sean completados el gobierno central perderá cerca de US3,900,000,000,000.00 (o RD$128,700,000,000,000.00). De acuerdo al Center on Budget and Policy Priorities el análisis de esa cifra y sus consecuencias en los años venideros indica que los Estados Unidos de Norteamérica, el pais que nos forza a través de la política del FMI a eliminar nuestros déficits caiga quien caiga, será el país desarrollado con el mayor déficit presupuestario en todo el mundo. Al cortar tantos impuestos el gobierno de los Estados Unidos no podrá mantener sus propias operaciones excepto a través de coger prestado a inversionistas extranjeros y creando que muchos programas sociales tengan que ser cerrados porque no habrá dinero para mantenerlos.

Además, cuando comenzaron los cortes de impuestos se le devolvieron a la gente que los había pagado. Pero ninguna persona pobre recibió nada. Los de clase media recibieron un promedio de US$657 mientras que los millonarios (que ganan más de un millón de dólares al año y representan el 0.2% de la población) recibieron cheques por un promedio de US$123,600.00. O sea, los pobres recibieron nada, los de clase media recibieron US$657 y los millonarios y multimillonarios recibieron “chequecitos” que superaban los cien mil dólares cada uno. Esto quiere decir que los que menos lo necesitaban recibieron más mientras que los que necesitaban dinero recibieron totalmente nada. Y la guerra de Iraq hasta ahora ha costado US$462,000,000.000.00 financiada mayormente con empréstitos. O sea, que mientras el presidente le devolvía dinero a los ricos se endeudaba para hacer la guerra. Si los “modernos y capaces” Estados Unidos son capaces de tanta locura, ¿qué podemos esperar de nuestros politicólocos?

Eso da credibilidad a la frase de que “el rico se hace más rico y el pobre se hace más pobre.” La pregunta en nuestro caso sigue siendo que en un tiempo donde el gobierno dominicano tiene un superávit de RD$11,000,000,000.00, ¿tenemos menos o más pobres? Otra manera de hacer la pregunta sería, ¿tiene el gobierno una política de reducción de pobreza sostenible o simplemente está jugando a la política? Peor que eso es la esperanza imposible de pensar que el partido opositor hará algo diferente ya que en su gobierno anterior duplicó la cantidad de pobres mientras duplicaba la deuda externa. La pregunta obligado no es “¿cuál es el mejor partido?” sino “¿cuál es el menos malo?”

“Pobre República Dominicana, tan lejos de la justicia social y tan cerca de los políticos.”

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