miércoles, 8 de septiembre de 2010

El peligro del crecimiento sin desarrollo


La peor maldición para una comunidad es la bendición del crecimiento constante.

El crecimiento económico mueve el dinero, pero el crecimiento económico sin desarrollo humano es un veneno que lenta pero certeramente puede destruir a una comunidad. Por eso es que el municipio debe funcionar con una gestión en base a valores, definiendo a valores como principios básicos para la convivencia en sociedad. En base a ello, una gestión municipal puede ser identificada como guiada por valores humanizantes, o por valores deshumanizantes, o simplemente como una gestión sin valores.

El desarrollo posee tres ángulos: primero, el desarrollo pasado; segundo, el desarrollo presente; y, tercero, el desarrollo potencial. Si Ud. mira al pasado pregúntese, ¿actuaron las gestiones municipales pasadas en base a valores humanizantes, valores deshumanizantes o sin valores? Los resultados hablan por sí mismos, con profundas consecuencias económicas, medioambientales, gerenciales y sociales de las que sufriremos las consecuencias por mucho tiempo, lamentablemente.

Si Ud. mira al presente, es muy temprano para hacer un juicio ya que las autoridades presentes apenas han llegado al cabildo en un nuevo período y no han dado muestra plena de si están actuando en base a valores o no, o de cuáles son esos valores. Hubiera sido mejor entrar con un plan maestro ya delineado y conocido por el público para que todos procediéramos a la búsqueda común del bienestar ciudadano en base a valores reconocidos y aspirados conjuntamente. Lo que nos resta es mirar al desarrollo futuro o potencial.

El desarrollo potencial pasa inventario o todos los recursos y a todas las aspiraciones dentro de la comunidad, con el fin de que el potencial se haga realidad para beneficio de la mayor cantidad de personas posible. Es importante recordar que una función municipal guiada por valores fomenta el equilibrio en el tipo de resultados obtenidos en la comunidad, para que el desarrollo económico sea más equitativo y para evitar las terribles consecuencias deshumanizantes de una economía de pura explotación, incluyendo la explotación humana.

1 comentario:

Oscar Prudencio dijo...

Ciertamente querido José, menos desarrollismo mecanicista y más desarrollo sostenible.
Un Abrazo