miércoles, 27 de julio de 2011

Lecciones desde Oslo

Anders Behring Breivik
 Ocupados como estamos con las crecientes y perturbantes condiciones sociales dentro del municipio (robos, asesinatos, desempleo, problemas económicos, corrupción y la dictadura sin respaldo popular de Luz y Fuerza) ha sido muy fácil no poner atención a lo que ocurrió en Oslo, Noruega, el pasado viernes 22 de julio cuando una persona colocó un coche bomba cerca del complejo gubernamental matando a varias personas.  Esto fue seguido por una masacre ese mismo día en un campamento juvenil en la isla de Utoya,cerca de la capital, en la que fallecieron cerca de 100 personas, en su mayoría entre 14 y 19 años. 

El responsable lo fue Anders Behring Breivik, de 32 años, quien llegó a la isla vestido de policía y procedió a disparar a personas durante 30 minutos antes de que pudiera llegar la policía y apresarlo.  El Sr. Breivik confesó su crimen y el haber colocado la bomba y lo atribuyó a sus creencias cristianas fundamentalistas amparadas bajo un concepto anti-migratorio y anti-multicultural. 

Las ideas de Breivik expresan que hay una guerra entre el cristianismo y el islam, que lo más peligroso para Europa es la multiculturalidad y que hay que pagarles a los musulmanes para que se vayan de Europa (hasta 25,000 euros a cada uno) y si no se van hay que matarlos.  Todo eso en nombre de Cristo.  Hay muchos en todas partes de Europa que creen igual.  

La respuesta de los noruegos no se hizo esperar.  El primer ministro de Noruega, Lens  Stoltenberg, quien gobierna el pais con la más alta calidad de vida en el mundo, dijo que lo que Noruega necesita es todavía más democracia y más tolerancia y el noruego promedio en la calle, mientras agradece las tremendas manifestaciones de solidaridad internacional ante la tragedia, insiste en que al terrorismo se le responde no con odio sino sembrando la paz porque de lo contrario el terrorismo triunfa. 
Ofrenda floral en el campamento juvenil

Los noruegos van a reedificar el campamento juvenil destruído por el terrorista para que la juventud pueda seguir asistiendo al mismo y ayer 200,000 de ellos acudieron con una rosa en la mano bajo una invitación abierta por medio del Facebook para celebrar la vida de las cerca de 100 personas que fallecieron por causa del coche bomba y en el campamento juvenil. 

Es posible que en esta historia algunos de nosotros podamos aprender algo y aplicarlos al contexto local, sobretodo cuando hay algunos en nuestro medio que pretenden hacernos creer bajo una mámpara nacionalista, terrenista, dominicanista y obviamente racista que todo lo que sufrimos se resuelve de una sola manera:  resolviendo el problema haitiano.  

Eso mismo decía Hitler en cuanto a "resolver el problema judío" (y mató a 6 millones de ellos) y eso mismo dice el Sr. Breivik en cuanto a los musulmanes y para eso mató a 100 noruegos rubios, ojos azules y cristianos.

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