miércoles, 26 de noviembre de 2014

Si Yo Fuera...

Si Yo Fuera…

Si yo fuera Danilo Medina:

·         Con o sin acuerdo, mandara a instalar las nuevas líneas de interconexión porque es lo correcto y por el simple hecho de que el monopolio no es saludable para Las Terrenas, porque la provincia necesita interconectarse en su totalidad y porque es un requisito indispensable para el desarrollo.  El costo de US$4-6 millones es barato comparado con el precio de sangre que ha pagado el pueblo.
·         Aceptara que a Las Terrenas se le ha negado justicia por pura incompetencia gubernamental ante un proveedor que ha hecho todo lo posible para quebrantar la ley.
·         Entendiera que una reducción INMEDIATA al precio por kilo es una mitigación a los abusos cometidos tanto por Orsini como por el mismo gobierno en los últimos veinte años.  El pueblo no tiene la culpa.  Bajara el kilo al mismo costo que tienen los usuarios en Santa Bárbara de Samaná y en Sánchez.
·         Otorgara un subsidio de emergencia.  Los numeritos son claros, si los usuarios de Las Terrenas reciben algún tipo de subsidio focalizado (digamos todos los que pagan menos de 5,000 pesos al mes) estamos hablando de quizás unos 10 millones de pesos mensuales (aproximados o 2,000 pesos por usuario).  Si las líneas nuevas de interconexión se tomaran 10 meses en instalarse el costo del subsidio de emergencia representa apenas 100 millones al año.  Si se focaliza de manera escalonada hasta los que pagan 50,000 pesos al mes probablemente sería el doble.  Pero el total de 100-300 millones en un año no es nada para un gobierno que necesita comprender que por más de 20 años la inatención del gobierno hacia Las Terrenas nos ha costado a todos miles de millones de pesos.  Nosotros hemos pagado nuestra parte por la incompetencia gubernamental, ahora que paguen ellos UN POQUITO.

Si yo fuera el senador Prim Pujals, el gobernador Enriquillo Lalane, la alcaldesa interina Mariana Vanderhorst, los diputados Morales y Jazmín, o cualquiera de los aspirantes políticos que abundan en estos días:
·         No metiera en el cucharón en esta sopa.  La lucha es del pueblo.  Como no han hecho nada hasta ahora, es mejor que se queden sin hacer nada a partir de ahora, porque son sospechosos de demagogia.  Siéntense, señores, y aprendan.
·         Me provocara a profunda reflexión. 

Si yo fuera uno de los 50 clientes de Luz y Fuerza que pagan cientos de miles de pesos al mes y millones de pesos al año:
·         Me uniera a la iniciativa de no pagar hasta que el gobierno intervenga según lo pide la mayoría.  Si el total de los que pagan la mitad de los casi 50 millones de pesos mensuales que factura Luz y Fuerza se unieran al pueblo el problema básico estaría resuelto.  El problema básico es que tenemos a un empresario fundamentalmente en guerra contra el pueblo.
·         Entendiera que como empresario e inversionista necesito confiabilidad en el servicio, pero no debe ser a costa de un servicio injusto para las mayorías. 
·         Me lavara los ojos para ver que aunque no suena bonito y no debe ser malentendido, el mensaje está escrito en la pared:  el pueblo está dispuesto a todo.  ¿Lo están los empresarios? 

Si yo fuera Mariana Vanderhorst o cualquiera de los regidores:

·         Aceptara que metimos la pata.  Debimos prestar atención, debimos pausar e investigar.  Debimos abrir el diálogo, debimos unirnos a la lucha, debimos conjuntamente buscar salidas sensatas.
·         Si no estoy dispuesto a reconocer lo que hice es mejor que renuncie.  El pueblo seguramente me reconocerá un error porque errar es humano, pero permanecer en negación no solamente es torpe sino una burla al pueblo.
·         Dejara de buscar chivos expiatorios.  Cometiemos un desastroso error de juicio.  Punto.
·         Me dedicara a estudiar el “Principio de Peter” http://es.wikipedia.org/wiki/Principio_de_Peter

Si yo fuera un usuario de Luz y Fuerza:
·         No pagara la luz hasta tanto el gobierno intervenga como debe. 
·         Pagaría mi luz a una empresa justa, bajo un sistema justo, con las garantías justas de servicio y hasta que eso no suceda me quedo sin pagar.
·         Hablara, me manifestara y daría mi apoyo a la lucha.

Si yo fuera un ciudadano extranjero en Las Terrenas:
·         Tomara la decisión de tomar parte activa en esta lucha y me uniera a los cientos que ya lo han hecho.
·         Me informara de fuente segura, para evitar malentendidos.
·         Tomara la decisión de no creerle ABSOLUTAMENTE NADA a lo que diga Orsini o su empresa. 

Si yo fuera Eduardo Quincoces, Superintendente de Electricidad:

·         Revisara los términos del expediente entregado en septiembre del 2011 por El Frente de Organizaciones Sociales Pro-Derechos del Consumidor Eléctrico de Las Terrenas, en el cual se enumeran y se fundamentan con pruebas más de 20 violaciones a la Ley General de Electricidad, muchas de las cuales permanecieron aún después de haberle dado la concesión a Luz y Fuerza.

Si yo fuera Leonel Fernández:
·         Le pidiera perdón al pueblo por haberle otorgado una concesión a una empresa carente de méritos para recibirlo.
·         Le regalara al pueblo unos 50 millones de pesos para mitigar las consecuencias de tan nefasta acción.

Si yo fuera Milagros Ortiz Bosch:

·         Me escuchara a mi misma diciendo todas las palabras bonitas que menciono en mi programa de la Z101 cada noche a las 7 pm.  Esas son palabras que hablan de transparencia, de justicia, de la búsqueda de soluciones sostenibles. 
·         Dejara de dar apoyo político a una persona que no se lo merece.
·         Reconociera que todo lo que he hecho políticamente para dar apoyo al Ing. José Oscar Orsini Bosch a través de las fuerzas del Estado, desde ministros, viceministros, poder judicial, Policía Nacional y fuerzas incontrolables, ha sido una ofensa al pueblo de Las Terrenas y enloda profundamente todas las palabras bonitas que digo en la radio.
·         Dejara de decir palabras bonitas en la radio.  Es más, cerrara ese programa.  Todo, absolutamente todo, algún día se sabrá.  Qué vergüenza!!!

Si yo fuera Orsini:

·         No quiero ni siquiera pensarlo…

No hay comentarios: