sábado, 17 de junio de 2006

2007

2007
Este es el año 2007. Mirando hacia atrás, ¿quién nos hubiera dicho que en tan poco tiempo ocurriría semejante Apocalipsis, como si la maldición nos llegara desde el mismo infierno?
Todo parecía de maravilla cuando a mediados del 2005 se anunciaron construcciones de nuevos hoteles, la terminación de la autopista a la capital y del aeropuerto internacional, la reparación de la carretera a Sánchez y la terminación de la nueva hacia El Limón. La construcción de los hoteles fue un notición dulciamargo, porque el gobierno les autorizó a proveer sus propios servicios y empleados, en respuesta al argumento de que hoteles de calidad mundial necesitaban taxistas bilingües, corteses y versados en las áreas turísticas y a empleados preparados profesionalmente. Como Las Terrenas no los tenían los iban a "importar" de otras zonas, incluyendo del extranjero. Luego, a finales del 2005 una ola de fiebre tifoidea mató a 28 personas, incluyendo 6 niños y 8 extranjeros. La bacteria llamada Salmonela Typhi que produce la fiebre tifoidea se transmite a través de la excreta. Cuando no hay agua la gente se lava menos las manos después de usar el sanitario. La falta de higiene adecuada aumenta el riezgo de transmisión a través de frutas y vegetales crudos, de la leche y de los crustáceos. Al principio se creyó que la "plaga" se originó en las cunetas de la calle Sánchez, contaminadas por el agua ensangrentada que viene de las carnicerías de la calle principal, o en las aguas estancadas de las ciénagas que antes desaguaban normalmente hasta que especuladores de tierra inescrupulosos las rellenaron con caliche a la vista de todos. Sin embargo, las investigaciones revelaron que la bacteria se propagó durante los tres meses que el pueblo pasó sin agua porque la bomba de INAPA ni se reparó ni se sustituyó. La bacteria que causa la fiebre tifoidea se incuba de 3 días a tres meses y al empezar las fiebres algunos pensaron que era dengue.
Expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) llegaron a Las Terrenas porque las embajadas extranjeras solicitaron una investigación exhaustiva por parte de una fuente confiable. Todo pareció empezar con un empleado que trabajaba en la cocina de un hotel quien contrajo la bacteria y como no tenía agua en su casa no se lavaba adecuadamente las manos. Al trabajar en la cocina del hotel provocó que se infectaran unos turistas franceses. Uno de ellos murió en menos de una semana y luego comenzaron los niños y después personas por toda la ciudad. Para colmo de males, los técnicos de la OMS analizaron los registros médicos del hospital y encontraron a 265 personas en la comunidad infectadas con el virus del SIDA. Pronto descubrieron que el crecimiento de la enfermedad había sido monumental en los últimos años y que un gran número de turistas también habían sido infectados. La OMS declaró a Las Terrenas "peligro mundial" Se cerraron prostíbulos y los bares expulsaban a conocidos sanki-pankis. Lo noticia apareció en todo el mundo. Ya para finales del 2006 el turismo se redujo en un 75% y un éxodo masivo de extranjeros, base del desarrollo económico local, se hizo una realidad.
Para mayor desgracia también se habló de los 1,000 pozos sépticos en toda el área de Las Terrenas y de la tremenda contaminación resultante que afectaba a los acuíferos subterráneos, a los corales y a las playas. Al ver la cantidad de basura depositada en la cañada que desemboca en la playa se declaró "peligro público" a toda el área de influencia, se cerró la playa y se puso al pueblo en cuarentena. El 2006 fue todo un via crucis, cuando no hubo temporada turística de invierno sino que el escenario era patético con hoteles y negocios quebrados, muchos desempleados y con un caos económico que condujo al caos social.
Me acuerdo que en el 2005 se habló de convertir a Las Terrenas en el Montecarlo del caribe. Hoy, en el 2007, se vió morir a la gallina de los huevos de oro y Las Terrenas se convirtió en Lo Terrible.

2007

El veneno mordaz de las avispas les hizo comprender que se llega más lejos juntos que separados y que se gana más construyendo puentes que levantando muros.

Todo pareció empezar en julio del 2005 y fue un verdadero milagro. Dicen que el calor insoportable de julio provocó una plaga de avispas y que éstas picaron en lo más profundo de las nalgas a todos los líderes políticos y comunitarios. Como no se podían sentar a quejarse de todo y de todos, no les quedó más remedio que ponerse a hablar y muy pronto descubrieron que todos deseaban la misma cosa: la mayor y mejor calidad de vida para ellos mismos y para la comunidad. A pesar de las asperezas propias de la faena política, el veneno mordaz de las avispas les hizo comprender que se llega más lejos juntos que separados y que se gana más construyendo puentes que levantando muros.

Por primera vez en la historia de Las Terrenas los políticos, los comerciantes, los líderes religiosos, las fundaciones, los dominicanos, los extranjeros, los profesionales, los educadores y miembros del pueblo en general descubrieron que lo que más necesitaban era un consenso para el bienestar. Dejaron a un lado el pugilato y se pusieron a trabajar. Sentaron las pautas para el nivel de calidad de vida deseable y, a través de un proceso colaborativo, produjeron diez primeras iniciativas: 1) resolver permanentemente el problema del agua; 2) mudar el basurero municipal y comprar un camión de basura compactador; 3) regularizar eficientemente la recogida de basura en calles, residencias y locales comerciales, estableciendo normas para su desecho y exigir a todos el pago adecuado por un buen servicio; 4) comprometer a todos los dueños de hoteles, restaurantes y negocios a que paguen sus impuestos, incluyendo los locales, y establecer un "impuesto para el progreso" que financie proyectos de servicios básicos y de desarrollo comunitario ; 5) formar una comisión de desarrollo municipal constituída por representantes de todos los sectores interesados para brindar asesoramiento estratégico, técnico y profesional al gobierno municipal; 6) prohibir inmediatamente tirar basura en cañadas y ríos, incluyendo el lavado de motores y vehículos, tanto en el pueblo como en la loma; 7) construir retretes y duchas públicas y mantenerlos adecuada e higiénicamente; 8) construir una planta de tratamiento de aguas negras y comenzar a vaciar y segar pozos sépticos; 9) formar una comisión de notables que publique estados de cuenta, auditorías y gastos públicos del gobierno municipal con el fin de crear confianza en las nuevas medidas; y 10) pavimentar calles, ordenar el tránsito y regular el estacionamiento vehicular. Se decidió que otras iniciativas surgirían y se realizarían a través de procesos similares.

El Consenso Para el Bienestar fue más que una victoria política para todos. Ayudó a demostrar que una visión conjunta del futuro es más realizable y sostenible que los planes individuales de candidatos y de partidos particulares. El síndico elegido en el 2006 ha sido el de mayores éxitos, porque las primeras 10 medidas y las que las siguieron crearon una verdadera agenda para el progreso basada en el consenso para el bienestar. Su éxito fue, por primera vez en la historia de Las Terrenas, el éxito de todos.

Hoy, en el 2007, estamos orgullos de nosotros mismos y de lo que hemos logrado. Somos un modelo de desarrollo comunitario y turístico para la zona. La nueva autopista y el nuevo aeropuerto han fomentado nuevas fuentes de trabajo y nuevos negocios. Estos se han comprometido no sólo con su bienestar económico sino también con el desarrollo vocacional y profesional de todos los habitantes. Los grupos laborales descubrieron que preparándose mejor les ayuda a competir mejor y a triunfar. Porque ¿quién puede servir mejor a Las Terrenas que habitantes que son orgullosos de su capacidad y de su trabajo, que tienen sus servicios básicos bien cubiertos, que viven en salud y bienestar económicos y que sostienen una comunidad limpia, educada, progresista y feliz?

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