jueves, 7 de junio de 2007

Deseo

Si usted tuviera un solo deseo en la vida, uno solito y ni uno más, ¿cuál sería? Algunos ejemplos:
· Paz en el mundo
· Que acabe el hambre en el mundo
· Que todos los seres humanos tengan un techo
O quizás podría ser
· Que no hayan más enfermedades, cáncer o SIDA
· Que se acabe la guerra en Irak
· Que a todo el mundo se le dé un pedacito de tierra
O puede que el deseo sea
· Sacarse la lotería
· Una yipeta
· Más cuartos que Lola

Hace varias semanas le hice la pregunta a un grupo de adolescentes y ellos me respondieron:
· Un Humvee amarillo
· Una yipeta como la de un bachatero muy conocido
· Tres novias con tetas grandes (eso fue un varón)
· Un armario lleno de vestidos (eso fue una hembra)
· Vivir en la capital

A juzgar por esas respuestas se puede saber algo de lo que los jovencitos están pensando aunque sería un poco más difícil saber por qué. Lo importante es que lo que pensamos dentro y revelamos fuera puede ser una buena demostración de las cosas que valoramos, porque nadie desea algo que no quiere o que no aprecia. Si un joven de 14 años no piensa en “hacerse ingeniero” sino en tener un Humvee entonces sabemos dónde están sus valores. Si una niña piensa en “tener un armario lleno de vestidos” y no en hacerse doctor en medicina entonces sabemos en qué está pensando.

¿A quién le echamos la culpa si nuestros niños y jóvenes han traspuesto sus valores y se enfocan en lo más superficial? Bueno, no tengo la respuesta pero hay tres cosas que he observado y me preocupan.

Primero, hace varias semanas una señora vino a la biblioteca y se quejaba de que su hija no estaba aprendiendo mucho. Entonces reveló algo muy interesante. Aparentemente el maestro de su hija se ha hecho abogado recientemente y en lugar de ir a enseñar manda a la ayudante a enseñar para el poder atender su “negocio.” Como hay demasiados niños en el aula la hija de esta doña, que necesita un poco de atención particular, no está aprendiendo nada pero sí ha estado adquiriendo muy malos hábitos de conducta.

Segundo, uno de los candidatos políticos que recientemente visitó a Las Terrenas trajo consigo mucho dinero para repartir. Preguntándole a una persona que conozco lo que opinaba al respecto él me contestó que en este pais y, particularmente, aquí en Las Terrenas esa era la manera de hacer política, porque a la gente no le interesa la solución de los problemas en la comunidad sino que le “resuelvan sus problemas particulares”; en otras palabras, que le den algo para resolver una deuda, comprar algo de comida o tener unos billetes en el bolsillo “para bebérselo.” Si eso piensan los adultos y lo comparten en su hogar y con sus amigos entonces la comunidad será un reflejo de ese pensar y de esos valores. Romper con ese pensar es muy difícil porque vivimos en una “cultura del desempeño” donde lo que vale es resolver algo rápido y lo rápido se resuelve con dinero. O sea, a muchos no les preocupa la solución permanente de un problema sino resolver “lo de él, los demás que se vayan pa’l carajo.”

Tercero, en la pasada contienda política se construyeron 2 o 3 acueductos barriales y luego se paró todo. Bueno, en este pueblo tenemos un grave problema de agua y aunque el gobierno central ha comenzado a construir un acueducto provincial faltan por lo menos 36 meses para llegar ahí. ¿Qué van a hacer las gentes mientras tanto? Bueno, pues seguir con la raquiña en la piel, los parásitos, las enfermedades gastrointestinales, las infecciones de oídos, de vagina y de ojos todos provocados por el uso de agua contaminada. Se seguirá lavando ropa y mondongo en la misma cañada y también se seguirá vendiendo tanques de agua a precios exorbitantes. ¿Por qué no seguir con pequeños acueductos barriales para solucionarles el problema de agua a la gente, para que hayan menos enfermedades, para elevar la calidad de vida de las personas, para reducir los gastos de medicinas y el tiempo perdido en enfermedades, para que los niños y adultos vivan vidas más saludables, etc. , etc., y más etc.?


Muchos se quejan de que en este pais hay demasiada política y demasiadas elecciones. Yo pienso todo lo contrario. Yo creo que deberían haber elecciones cada año, porque esa parece ser la mejor manera de atender a las necesidades de la gente. Si hay elecciones cada año eso quiere decir que—al igual que las elecciones municipales pasadas—los candidatos se van a pelear para construir acueductos, canchas, escuelas, centros comunales y para hacer operativos de salud, de dar techos y poner tuberías. Si tuviéramos elecciones cada año en Las Terrenas se nos acabarían todos los problemas porque cada uno de los candidatos va a meter cuartos a solucionar problemas que le compiten a los políticos solucionar.

Si yo tuviera un deseo en la vida, ¿cuál sería? Que hayan elecciones cada seis meses y que se hagan listas de todas las cosas que los candidatos van a resolver, construir y solucionar, para que dentro de tres o cuatro años vivamos en un verdadero paraíso, con escuelas rurales a izquierda y derecha, con agua potable reborbotando en cada barrio y en cada rincón, con las calles arregladas, con los puentes y calzadas construídas, con parques infantiles, con bibliotecas, con centros comunales, con un hospital moderno y equipado que funciona a la perfección, con centros de informática para la juventud, con un calendario socio-cultural repleto de eventos, con una academia de música, con un coro municipal, con una banda municipal, con retretas cada domingo, con unas calles y callejones limpios, sin basura, con un sistema de tránsito bien planeado, efectivo y con sus áreas de estacionamiento debidamente marcadas. En fin, un pueblo moderno, civilizado y limpio.

A mi que me den elecciones cada año. Las Terrenas las necesita.

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