jueves, 14 de junio de 2007

Seguridad

Todas las cosas que pedimos nos llegaron:
· Una nueva dotación policial;
· Más y mejores equipos para la policía;
· Nuevos supervisores provinciales y regionales;
· La visita del Jefe de la Policía Nacional;
· Investigaciones de Asuntos Internos de la P.N.;
· Equipo de investigaciones para la P.N,;
· Procesamiento de conocidos delincuentes (algunos se entregaron ellos mismos para ser investigados);
· Patrullas, allanamientos, investigaciones, etc.
· Conocimiento de que la P.N. no necesita nada y que el gobierno le dará lo que necesita en términos de comida, alojamiento, gasolina y equipos;
· Conocimiento de que podemos ir directamente al Jefe de la Policía Nacional si queremos denunciar actos de oprobio de parte de los agentes.
Esto quiere decir que con todas estas cosas se va a acabar la delincuencia en Las Terrenas, tendremos a un cuerpo policial modelo y todos viviremos en paz de ahora en adelante. Se acabarán los asaltos, los robos, los disparos al aire libre, los engaños a extranjeros y prontamente daremos el gran salto a ser el lugar más seguro del pais.

Cierto?

A mi extrañó mucho que en todo este reperpero que se armó con la llegada del Jefe de la Policía Nacional, los nuevos agentes y equipos hubo un tema que no se trató, que NADIE mencionó y que se quedó en el aire. Es un tema sagrado, cuidadoso, peligroso. Tiene dos sílabas y seis letras y comienza con una D y termina con una S. ¿Cómo fue que nadie mencionó nade de los estragos causado por la gente y las circunstancias relacionadas a ese asunto? Señores, si habían un momento para decirlo era en presencia del Jefe de la Policía Nacional. Pero no. Ni la gente de la Alianza, ni los reporteros presentes, ni las autoridades locales, provinciales o regionales, ni los líderes de asociaciones, ni los extranjeros, ni la policía, ni la procuraduría fiscal NI NADIE. Esas sílabas no salieron de la boca de nadie aún cuando el mismo Jefe de la Policía Nacional había dicho en la prensa nacional que el 70% de la delincuencia se debía a ese asunto. Será en el resto del pais porque aquí no se le hizo mención alguna.

Pero, aparte de eso, ¿será que el personal bien entrenado (fresquecitamente graduado de la Academia Policial de Hatillo), que los nuevos equipos de investigación y los nuevos recursos van a producir aquí lo que no se ha logrado en otras partes? Como a nosotros nos gusta mencionar a los U.S.A. como ejemplo en todo voy a hacerlo yo también (aunque creo que es una de las desgracias nuestras), o sea, en los “Estados” hay de todas esas cosas buenas, desde bastones hasta tanques de guerra y aún así tienen un problema delincuencial—y del asunto ese que comienza con D y termina en S y tiene seis letras—que se los está llevando el mismísimo diablo y no se acaba!!

Lo que SI SE SABE es que los mejores resultados en cuanto a protección policial y seguridad ciudadana tienen dos componentes esenciales, inclusive superiores a todo lo demás. Primero, el inmiscuimiento de la sociedad, o sea, que los ciudadanos son actores y gestores en su propia seguridad y lo toman seriamente teniendo voz y voto en lo que está sucediendo; y, segundo, que los policías caminan el vecindario. En inglés le dicen “walking and talking.” “Walking” es “caminando,” o sea, dándole la vuelta al vecindario, mirando y siendo mirado, observando y siendo observado, conociendo y que lo conozcan; y “talking” es “hablando,” o sea, dándose a conocer con los vecinos, en los barrios, en las escuelas e iglesias, en las canchas, charlando con la gente y preguntando, siempre preguntando e interesándose en la comunidad. El método antiguo era que la policía era órgano de represión, intocable, alejado del pueblo y dentro de una cultura de franco aislamiento. El método moderno es el oficial policial como ciudadano armado pero parte de la comunidad. Aquí sabremos que las cosas andarán mejor cuando los policías caminen por las zonas y barrios y se apeen de sus motores que yo no sé quién diablos comenzó con la bártula de que los policías tenían que andar encaramados en esas vainas.
Un sistema de patrullaje policial comunitario ES lo que ha dado resultados en las ciudades donde la delincuencia era rey y reina. Ejemplo de ello fue la ciudad de Nueva York. ¿Qué impide que aquí los policías caminen? De hecho, deberían andar en bicicletas y hasta en caballo y, claro está, a pies, haciendo patrullas en zonas específicas y haciendo el “walking” and “talking.” Vamos a llamarlo, en buen dominicano, “brillando”, no amarrando la chiva, ni dando palos, ni chopeando, sino haciendo un trabajo profesional, comunitario y de primer orden. ¿Por qué no? Las Terrenas podría ser la primera comunidad dominicana en implementar un modelo de policía comunitaria usando bicicletas, patrullas a pié y dejar los motores y camionetas para responder a los llamados de emergencia. Eso implicaría que cada policía debe tener un walkie-talkie, pero yo prefiero policías con walkie-talkies que quemando gasolina y ruedas por ahí.

Hay hombe, qué bueno sería ver patrullajes organizados, concienzudos, respetuosos, civiles y a una comunidad envuelta en su propia seguridad, informando y participando, no encubriendo ni quejándose todo el tiempo. Caramba, ¿pero cómo llegamos ahí? Eso demandaría tremenda labor de educación ciudadana. ¿Y a quién le toca eso? A la misma gente que debieron haber empezado todo ese marullo que finalmente lo tuvo que hacer la Alianza de Empresarios Turísticos. Sí, esa misma gente a quienes se le ha confiado el destino del municipio, a esa gente sobre las que hay que hablar con mucho cuidado para que no se ofendan, las gentes cuyo lugar comienza con una A y termina con una O y tiene cinco sílabas. Hay mamá, no se puede decir tampoco. Nadie lo dijo en las reuniones y yo tampoco lo voy a decir. Pero qué bueno sería si esa gente estuvieran haciendo lo que verdaderamente deberían hacer. Esto fuera….un verdadero paraíso.

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