sábado, 6 de marzo de 2010

Paradigmas

Un paradigma es un modelo, un cuadro mental que nos permite seguir las cosas según concepciones premeditadas o inconscientes.

Por ejemplo, la mayoría de las mujeres viven bajo el paradigma de que ella son las que deben ocuparse del hogar, del cuidado de los niños, de la comida y de la salud familiar. La mayoría de los hombres viven bajo el paradigma de que ellos son los principales proveedores, los que se buscan el pan en la calle, los “padres de familia” que son responsables de mantener la casa. Otro ejemplo de una condición social paradigmática son los servicios del gobierno.

En el caso dominicano, a manera de ejemplo, se espera que el estado provea servicios de salud y de educación gratuitos, tal como lo manda la Constitución y las leyes, lo que hace malamente pero lo sigue haciendo aún. En un aspecto relacionado, el paradigma tradicional promueve el que los líderes políticos tiendan a ser autoritarios, que manden y trazen pautas de manera centralizada y por ello la gente espera que el líder político “resuelva,” porque para eso es jefe.

En estos tiempos ocurren “cambios paradigmáticos,” como la mujer que decide que no va a vivir bajo el modelo tradicional, que no va a vivir dependiendo del esposo, que no se va a quedar en la casa, que sale a trabajar fuera y que maneja su propio dinero y toma sus propias decisiones.

Para el marido tradicional esta mujer es una “rebelde,” para sus amigos y amigas es también una “rebelde” y no faltan quienes la puedan acusar de malatender a los niños, al marido y a la casa. Los religiosos tradicionalistas dirían igualmente que esta mujer rebelde no sigue el precepto de Dios de estar sujeta al marido y de atender a su casa “como Dios manda.”
En el aspecto político los cambios paradigmáticos fomentan un concepto del liderazgo menos centralizado, más participativo, más orientado al empoderamiento de la gente para que resuelvan en gran parte sus propios problemas. Las tradiciones paradigmáticas y los cambios paradigmáticos entran en conflicto cuando la gente no está preparada para los cambios de modelo o de paradigma. Si el marido o la sociedad no están listas para una mujer “liberada” entonces habrán conflictos; si la sociedad o la comunidad no está preparada para un líder político participativo entonces habrán conflictos.
En los modelos tradicionales a la gente no les importa que sus líderes sean corruptos, que roben, que gobiernen de manera centralizada y que beneficien sólo a unos pocos, porque creen que ese es el modeloel paradigmaa seguir. Es lo que han visto antes, es lo que tienen ahora y es lo que esperan en el futuro.
En los negocios y en las profesiones funcionan varios modelos o paradigmas. Un ingeniero que conozco me dijo hace un tiempo que él es un depredador. Lo que quiso decir es que a él no le importa construir donde tenga que construir, destruyendo lo que tenga que destruir y alterando lo que tenga que alterar, con el fin de hacer el trabajo deseado, al menor costo y con los mayores beneficios. Todo lo demás que se vaya “a la porra.”
Un cambio de paradigma implicaría construir una obra de ingeniería haciendo caso a las condiciones imperantes de tal manera que se destruya lo menos posible y se preserve lo máximo mientras se realiza el diseño de la obra de manera adecuada y eficiente. Un paradigma dice “métete por ahí sin importarte más nada,” mientras que otro modelo o paradigma dice “construye de manera sostenible.” (figura a la derecha, ¿puedes ver las dos figuras, una joven y una vieja?)
El modelo de sostenibilidad es un nuevo paradigma, el que invita a conservar lo que existe en el presente para que se beneficien igualmente las generaciones futuras. O sea, usa los recursos pero no para explotarlos o desperdiciarlos, sino preservándolos de tal manera que esos mismos recursos estén a la disposición de las generaciones futuras.
Los ventarrones políticos que se avecinan y que continuarán hasta Mayo 16 ofrecen amplias oportunidades para evaluar los paradigmas existentes. Si usted está conforme con las cosas como son entonces usted vive bajo los viejos paradigmas. Si usted ve la necesidad de cambios entonces usted busca nuevos paradigmas, nuevos modelos. Todo cambio trae conflictos, pero los resultados a mediano y a largo plazo prometen beneficios superiores a los actuales.
No todos los cambios son buenos, pero muchos son necesarios. Cambiar por cambiar no es razonable, pero cuando es obvio que las cosas podrían ser mejores entonces es tiempo de vivir bajo nuevos y mejores paradigmas.

1 comentario:

Pasajero en tránsito dijo...

Hola Sondeos,

Coincido en la importancia paradigmática en ciertos eventos como los que se avecinan en tu país. A la ilustrativa y pedagógica explicación sobre los paradigmas, permítame traer una reflexión que profundiza la discusión paradigmática en nuestros días de nuevos aires y también de pánico epistemológico?. Esta reflexión la tomé de un trabajo con crisis del conocimiento racional positivista, apropósito de la necesidad de reconocer a los médicos tradicionales y a la medicina tradicional en Bolivia, que ha sobrevivido después de 500 años de persecución:

"En este sentido, el paradigma casi universal que es transmitido en las universidades y en la educación moderna en general es el de la ciencia racional. Este paradigma basado en la dualidad sujeto-objeto y en el supuesto de la observación objetiva y la supremacía de la razón y la causalidad lógica se encuentra en profunda crisis (Vargas 2006). La complejidad intrínseca de la naturaleza y la sociedad cuestionan a la causalidad y a la explicación como fuentes de “verdad”.
Esta condición está aparejada con la secularización del conocimiento en ciencias, áreas y disciplinas, entre las artes, las humanidades y las ciencias naturales y sociales. Los y las estudiantes universitarios y los profesionales, las personas en general, aplican mecánica e inconscientemente este método racionalista-reduccionista sin siquiera ser conscientes de hacerlo, de sus fundamentos y de sus reglas, así como de sus profundas contradicciones. El/la profesional adquiere un conocimiento sin tener conciencia del compromiso social hacia un uso y control social del mismo.
Este hacer racionalista vive y se construye desde el SerCuerpo, que es el espacio donde conocemos. El SerCuerpo cognitivo es alienado y controlado por parte del racionalismo, el patriarcalismo y la sociedad moderna, para limitar la praxis social a un plano racionalista que erradica otros saberes como los ancestrales-tradicionales, generando un epistemicidio, es decir un aniquilamiento de facto de las cosmogonías tradicionales y vernáculas.
En este sentido, postulamos que el cambio epistémico y cognoscitivo no puede venir nuevamente desde el cerebro, desde un nuevo paradigma o un conjunto de ideas novedosas, sino que vendrá desde la pregunta, desde la emoción del SerCuerpo, desde nuestro accionar cotidiano en cada acto de vida; es decir desde el Conocer-que-es-Vivir: tal como lo ha propuesto Humberto Maturana. La experiencia es el espacio natural y poderoso, real y pertinente para una nueva-vieja Eco-Pedagogía de la Tierra, de un Aprendizaje-para-la-Vida, desde una Currícula Ecologizada que se construye con pertinencia socio-comunitaria."

Saludos cordiales
Pasajero en tránsito